OBESIDAD, ESTRÉS, ALIMENTOS DULCES Y GRASOS ¿Qué tienen en común?: OBESTRÉS
Tienes un problema de sobrepeso, sabes de sobra que no te conviene comer dulces o determinados alimentos grasos, etc.. pero no puedes evitarlo….
Llegas a casa y por algún motivo que desconoces abres la nevera o el armario y coges justo aquello que no debes.
Comes con cierta ansiedad y más de la cuenta. Sabes que no te conviene pero no puedes evitarlo ¿por qué?
Determinadas situaciones de estrés, ansiedad, etc.. pueden llevarnos fácilmente a esta situación. El estrés favorece que te comportes así y que busques en la comida una especie de “recompensa” a tu estado emocional. Además, para esa “recompensa” no vale cualquier alimento. Lo más habitual es que busques alimentos que te resultan placenteros y generalmente son aquellos ricos en grasas o en dulces.
Por otro lado se ha comprobado que las personas expuestas a largos periodos de estrés tienen mayores posibilidades de desarrollar síndrome metabólico.
A veces cuando pensamos en estrés pensamos en trabajo y en un ritmo acelerado de trabajo pero no siempre el estrés tiene que ver con el mundo laboral.
Una situación de estrés se define como aquellas situaciones en las que “algo se nos escapa de las manos y nos desborda de forma que no podemos hacer frente a la situación pudiendo ser esta situación de tipo laboral, personal, etc..).
En resumen, no es que el estrés como tal sea lo que provoca el sobrepeso o un problema de obesidad sino que determinados individuos, ante una situación de estrés, responden comiendo más y peor lo que puede llevar a un exceso de peso.
Escribe tu comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Agradecemos tu participación.