alzheimer y obesidad

Obesidad y Alzheimer: dos enfermedades relacionadas

El 21 de Septiembre se celebra el Día Mundial del Alzheimer,  enfermedad que cada vez está más presente en nuestra sociedad.

Diferentes investigaciones han demostrado una relación entre obesidad y alzheimer.

Por ello vamos a hablar un poco sobre obesidad y Alzheimer y para aclarar cuáles son las causas que las relacionan directamente.

Según algunos estudios del Instituto Nacional del Envejecimiento,  el Alzheimer puede aparecer de forma casi  de efecto de acción-reacción, debido a diferentes hábitos alimenticios y de estilo de vida que trae consigo el exceso de peso. Obesidad y Alzheimer van de la mano, puesto que una pareciese conducir a la otra quizá no de forma condicionante, pero sí de manera regular.

La relación se ancla principalmente a la falta de actividades físicas que permiten una oxigenación adecuada del cerebro, limitando a quienes sufren de obesidad, debido a la incapacidad que poseen de ejecutar diversas actividades como practicar un deporte, realizar caminatas al aire libre, e incluso viajar, pero hay más, al parecer la obesidad también condiciona otros aspectos de la vida haciendo propiciando una menor actividad no sólo física sino también mental dificultando así diferentes vivencias que permiten que el cerebro esté en continua ejercitación.

Obesidad y Alzheimer: ¿cómo funciona su relación a la inversa?

La obesidad también puede ser el resultado de un daño neurológico causado directamente por una enfermedad como el Alzheimer. Esto se da debido a que un IMC (Índice de Masa Muscular) que esté equilibrado y saludable, produce un efecto de protección de la aparición del alzheimer. Este hecho permite dar algunas pautas para la prevención de ambas enfermedades sobre todo si se padece de alguna en particular.

Otra de las características que también refuerzan la relación entre obesidad y Alzheimer, aunque de ello no se poseen estudios en concreto, es  la ansiedad y el estrés como detonantes de ambas enfermedades por su incidencia directa en el cerebro y en las actividades que impulsan a quienes empiezan a padecer de las mismas.

La razón por la cual encontramos la relación, es debido a que la ansiedad, por su parte, motiva a que las personas se vean afectadas en cuanto a la dieta que lleva y consuman alimentos que les perjudican, que no les permiten satisfacer por completo sus necesidades y que, por lo tanto, les generan estrés, uno detonante sugerente de la pérdida de la memoria.

alzheimer y obesidad cómo están relacionadasLa obesidad aumenta hasta 4 veces el riesgo de demencia

Algunas de estas conclusiones se observaron también en un estudio, publicado en la revista Neurology. Una investigación que estudió los datos de más de 8.500 personas mayores de 65 años. De la muestra, 350 habían sido diagnosticados con la enfermedad de Alzheimer o demencia vascular y otro 114 tenían una posible demencia y que concluyó que aquellos que habían tenido sobrepeso en la mediana edad tenían 1,8 veces más posibilidades, es decir,  un 80% más de riesgo de ser diagnosticados con demencia en la vejez. En el caso de los que habían tenido obesidad  durante la mediana edad, el riesgo presentaron un riego cuatro veces (300%) mayor riesgo de demencia.

Como vemos, una vez más se demuestra que el sobrepeso y la obesidad son enemigos de la salud y que el adelgazar para llegar a tener un peso y unos hábitos saludables, es la mejor forma de prevenir una larga lista de enfermedades.