dejar de fumar y engordar

Dejar de fumar y engordar

El perder peso y el dejar de fumar son dos objetivos presentes en muchas listas de retos a conseguir para el nuevo año.

Para muchas personas que fuman, el dejar de hacerlo esconde un miedo relacionado con el sobrepeso: Temen engordar si dejan de fumar.

Existe la creencia generalizada de que cuando se deja de fumar se engorda. ¿es cierto? ¿hasta qué punto el sobrepeso y dejar de fumar están relacionados?

- Los estudios que analizan simplemente la asociación entre dejar de fumar y sobrepeso  respaldan la observación de que fumar está asociado con un menor peso. Por ello, muchas personas cuando dejan de fumar tienden a ganar peso.

- Por el contrario, aunque pueden tener un peso menor, algunas investigaciones sugieren que los fumadores de larga duración tienen una distribución de grasa metabólicamente más peligrosa, caracterizada por un aumento de la grasa abdominal.

Entonces fumar facilita la ganancia o la pérdida de peso: ¿Cómo puede el fumar afectar el peso corporal?

Por un lado, según algunos estudios fumar tiene un efecto negativo agudo en la ingesta dietética. En un estudio cruzado aleatorio, 14 hombres participaron en un estudio comparando su comportamiento y apetito cuando fumaban y cuando no.

Los que fumaron un par de cigarrillos  luego consumieron 152 calorías menos que (sin fumar). Así, al igual que la cafeína en el café, la nicotina en los cigarrillos suprime el apetito.
Según los investigadores algunos datos sugieren que  la nicotina puede incidir en alteraciones en los niveles o la señalización de la leptina (hormona de la saciedad) y la grelina (hormona del hambre).

Pero esto es solo una primera lectura.

dejar de fumar y engordarEn EEUU otro estudio planteó si el incremento de la obesidad podía tener relación con el descenso de población fumadora.
En el estudio se examinaron los datos de peso según el estado de fumador de una base de datos masiva de ciudadanos de EE. UU.)  para estimar el estado de peso y  prevalencia de fumar .
Su análisis reveló que incluso grandes cambios en la prevalencia del hábito de fumar tuvieron poco efecto sobre la prevalencia de la obesidad.

La conclusión del autor fue que: “las disminuciones, incluso las disminuciones sustanciales, en la prevalencia del consumo de cigarrillos probablemente solo tendrían un pequeño efecto, generalmente inferior al 1%, en el aumento de la prevalencia de la obesidad y en la disminución de la prevalencia del peso saludable”.

Es decir este estudio pone en duda la idea de que el abandono del hábito de fumar es uno de los principales impulsores de la epidemia de obesidad y consecuentemente pone en duda el concepto de que “dejar de fuma engorda”.

En cualquier caso en lo referente al tratamiento del sobrepeso cuando un paciente es tratado y aconsejado de forma correcta desde el punto de vista nutricional y psicológico, las barreras a perder peso desaparecen por lo que fumando o dejando de fumar, el trabajo de especialistas, como nosotros, en el tratamiento del sobrepeso es lograr que el paciente modifique sus hábitos y su estilo de vida para evitar así el sobrepeso. Que duda cabe que dentro de esa modificación el dejar de fumar juega un papel clave para la mejora de la salud de cualquier persona por lo que os animamos a perder el miedo a engordar tras dejar de fumar y a abandonar tanto el sobrepeso como el tabaco.