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Cáncer de colon en aumento

El cáncer de colon es una enfermedad que afecta a 1 de cada 20 hombres y 1 de cada 30 mujeres menos de 74 años. A pesar de que en España cada año mueren 13,000 personas a causa de esta enfermedad, 90% de los casos podrían curarse si fueran detectados a tiempo.

A pesar de estos números, la mortalidad del cáncer de colon ha ido disminuyendo considerablemente. Por supuesto, la clave radica en un diagnóstico temprano y, aunque el examen es relativamente sencillo, 8 millones de españoles no pueden reducir su riesgo de muerte porque su comunidad autónoma no cuenta con un programa de detección precoz o este no es lo suficientemente grande.

De acuerdo con la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) desde el 2013 todas las comunidades están obligadas a implementar este programa en sus centros de salud. Sin embargo, sólo Navarra, La Rioja, País Vasco y Comunidad Valenciana tienen el 100% de cobertura en este examen. En el resto de las comunidades el programa está en vías de desarrollo o no ha sido completado.

Evidentemente, las cuatro comunidades que tienen un programa de detección temprana presentan un índice de mortalidad mucho menor. Sin embargo, la AECC sugiere a la población que opten por la prevención y que se realicen una prueba de sangre oculta en las heces.

Aunque las cifras de mortalidad se han reducido considerablemente, no se puede ignorar que los índices de cáncer de colon han aumentado. Algunas de las razones son:

·         Abandono de la dieta mediterránea: la alimentación actual es rica en carne y alimentados procesados, por lo que no hay un buen consumo de fruta, verdura y legumbres, alimentos que aportan una buena cantidad de fibra. El consumir una dieta rica en fibra reduce en un 35% la posibilidad de contraer pólipos.

·         Falta de cultura de prevención:  muchas personas se resisten a realizarse exámenes médicos, sin embargo, es importante realizar diagnósticos y tratamientos tempranos.

·         Mayores índices de obesidad: la concentración de tejido graso en la zona del estómago impide el buen funcionamiento del intestino y facilita la retención de toxinas, lo que a su vez produce cáncer.